lunes, 21 de julio de 2014

Mismas letras, pero con un salto cultural de 3.000 kms: Martos-Mostar

Cuando hace 2 años me aventuré a escribir un Blog, sobre lo que quizás haya sido una de las mayores locuras de mi vida, jamás pensé que fuese tan grande la aceptación y como no, el que muchas personas al llegar a casa después de sus trabajos, antes de irse a dormir, día a día quisieran seguir la aventura que en primera persona este que os habla estaba viviendo. Ha sido mucha, mucha gente la que ha leído el Blog. Ni tan siquiera después de dos años, pasa un sólo día sin que alguien lea alguna entrada, o al menos eso indican las estadísticas.

Llegado a este punto, y después de aquello, que fue no un viaje, sino EL VIAJE, es difícil volver a plantearse retos que a uno mismo le pueden hacer ilusionarse....ilusión, qué bonita palabra, que barata de decir, y qué cara de demostrar en los tiempos en que estamos corriendo. Pero no, hay que volver a ilusionarse, a retarse a uno mismo, y así surgieron en mí hace días, emprender un nuevo viaje. En principio, iba ha ser tan sólo eso, un viaje, pero no puedo dejar la oportunidad de que vuelva ha ser un "viaje más". Hay gente que por circunstancias personales, no pueden realizar un viaje de este tipo, y en parte me siento afortunado por yo sí poderlos hacer, así que por qué no abrir un huequito de la maleta, y dejaros pasar para que me acompañéis en la aventura.

Han sido 2 años duros desde que mi nena y yo tocamos Nordkapp, pero ahí seguimos, y si seguimos aquí, es porque todavía tenemos que dar algo más de guerra.

El reto de este año, no es ni más ni menos, que viajar hasta Italia, para cruzar hasta los Balcanes, y allí visitar ciudades croatas como Zadar, Split o Dubrovnik, y adentrarnos al cruzar la frontera con Bosnia en territorios marcados por una tragedia no muy lejana en la ex-yugoslavia, visitando la muy sonada en nuestras cabezas por los noticiarios....Sarajevo. Una vez allí, habrá que buscar la que para mí debe de ser la joya de la corona de este viaje, Mostar.

Algun@s os preguntaréis el porqué Mostar...y es por dos causas. La principal, es que es una ciudad que es signo inequívoco de lucha y resistencia, algo que yo valoro mucho, aunque a veces cueste. Tuvo su lugar más significativo, ese puente sobre el río Neretva que se empeñaron en hacer pedazos en el año 1993, pues era el bastión de resistencia bosnia en la guerra...y que cayó....pero que nada más finalizar la guerra, fue reconstruído en el año 2004, siendo espejo de lo que pasó y jamás debió de haber pasado allí:



En un acto miserable de arrogancia y falta de escrúpulos...en el que este amuleto había que derribarlo sí o sí.....

Imagen actual del Puente de Mostar:


Veremos si en vivo es tan bonito como en las fotos.

La segunda razón de Mostar, es porque no es más que un juego de palabras del nombre de mi localidad, Martos...con una cultura totalmente distinta y a unos miles de kilómetros, ya jugaremos a las semejanzas cuando estemos allí...jejeje.

Ese puente, simboliza mucho para un pueblo, un puente....ese puente que todos tenemos en nuestro interior y que en ocasiones terceras personas se empeñan en destruir...y que finalmente siempre vuelve a su sitio.
Anoche escuché una frase que me gustó, y mucho: "Los poderosos o las personas influyentes, pueden mover nuestros cuerpos a su antojo de un lado a otro, pero ni el más grande de ellos puede mover el alma de una persona, el alma pertenece a la misma persona" (Película "El Reino de los Cielos").

Dicho lo cuál....MOVAMOS NUESTRO ALMA!!!!

Empieza la aventura!!!!! Yeah!!!!

3 días....


2 comentarios:

  1. No hay hombre más completo que aquel que ha viajado mucho, que ha cambiado veinte veces de forma de pensar y de vivir.

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    1. Amén Enrique. Me alegra que hayas sido el primero en abrir el "fuego cruzado"...jejeje. Espero que disfrutes de la aventura, en esta ocasión, día a día. Un abrazo.

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